El calzado dieléctrico es aquél destinado a proteger al usuario contra riesgos de choque eléctrico.
El método de prueba de rigidez dieléctrica consiste en someter al calzado a un potencial eléctrico de 14 000 V c. a., a 60 Hz, entre dos electrodos, uno colocado en el interior del calzado, consistente en esferas metálicas, y el otro en el piso del calzado, conformado por una malla metálica.
Se aplica la tensión eléctrica durante 1 minuto, se mide la corriente de fuga que pasa del piso de la suela hacia el interior del calzado en mA y se registra la corriente de fuga obtenida. Si el calzado supera el valor máximo permitido de corriente de fuga antes de finalizar el minuto de prueba, se considera como producto no satisfactorio.